domingo 28 de junio de 2009

Un domingo

Hoy es un domingo más. Si no fuera porque estoy sin un duro y que ya no duelen las malas palabras y las actitudes de quien me acompañó. He decidido abandonar, dejar de preocuparme y ahora me siento más tranquilo, sigo manteniendo recuerdos pero ya no podemos hacernos más daño.
Mi graduación se acerca, si bien al final no se que pasará con Metodos y Técnicas de Investigación Social. Pero bueno las buenas noticias llegaron el lunes pasado cuando Elisa me dijo que iba a venir a Madrid para la graduación. Tengo muchas ganas de verla, ya debe hacer dos año y medio que no nos vemos.
Quizá sea el momento de empezar de nuevo, de comenzar a vivir. Muchas cosas han cambiado, yo el primero. Pero sigo reconociendo que Elisa me dio una tranquilidad que necesitaba en un momento determinado. El calor de Italia se aproxima, con esa tranquilidad, con ese cariño.
Hoy recuerdo los buenos momentos que compartí con ella. Esperaré al día seis para recogerla en el aeropuerto, nos quedarán por delante cinco días que espero consigan hacerme olvidar definitivamente todo lo que pude tener en Málaga. Ella es especialista, solo me queda recordar la frase que deciamos Eli y yo. ¿Qué más nos puede pasar? Tal vez estar otra vez juntos unos días, recordar que nos tenemos de un lado al otro del mediterraneo. Independiente de donde nos lleven nuestros corazones.
Gracias por venir a acompañarme, gracias por estar siempre ahí.

El destino de la vida.

En el tiempo que me dieron pa´entenderme y ser feliz.
Arrase con la botella, las sustancias y el sentir,
de la noche hice mi turno y de tu cama mi templo.
En la feria de la vida.

Por el curso del dinero, con la libra me encontré
En la tierra de Inglaterra, los desfiles y el pastel.
Una nada en la mirada y una lluvia de mierda
El castigo de la vida.
Un cariño en la mirada y un paisaje en el beso
El sentido de la vida, la aventura del amor.


sábado 27 de junio de 2009

Lacrimosa.

Una gran obra. Muchos recuerdos de conservatorio. Lacrimosa la escuche por primera vez en segundo de grado medio, con la profesora Blanca del Rio. El último año de Lenguaje Musical. Me impacto la melodiosidad, analizar la partitura me hizo descubrir una parte en mi escondida. Creo que gracias a la música me hice más exigente conmigo mismo. Si bien nunca tuve un gran hábito de estudio para la misma. Por esos grandes años de conservatorio. Aquí os dejo la canción.


viernes 26 de junio de 2009

El hombre del piano

"Toca otra vez viejo perdedor, haces que me sienta bien. Es tan triste la noche que tu canción sabe a derrota y a miel"
"Siempre hay borrachos con babas que le recuerdan quien fue, el mas joven maestro al piano, vencido por una mujer"
"No lamenta que de malos pasos, aunque nunca desea su mal. Pero a ratos con furia golpea el piano y hay algunos que le han visto llorar"


Mi familia

Ya se que alguna vez he citado a mi familia, pero casi nunca he escrito un artículo sobre ellos. Ellos que tan bien me conocen y que siempre están ahí no necesitan que les escriba unas letras para darlos a conocer. Son las personas anónimas por excelencia en la vida. Pero hoy creo que se merecen un espacio en mi blog, ya que no puedo estar en casa este fin de semana.
Para comenzar decir que somos cinco en casa. Mis padres Alfredo y Mari Carmen me han educado bien, dejando que me equivocara, negandome en ocasiones cosas, dándome en ocasiones cosas sin tener que pedirlas. Ellos siempre han estado ahí, manteniéndose firmes, sufriendo cuando yo he sufrido, alegrándose de lo que conseguía. Reconozco que en ocasiones no se los he puesto fácil, pero como ellos dicen son mis padres y ahí van a estar siempre. Decir de mi padre que es una persona que se ha hecho así mismo, si bien no tuvo la posibilidad de estudiar se ha estado dejando la piel en cada jornada de trabajo para dejarnos a la familia una buena situación tanto económica como personal y social.
El trance del mes de febrero me hizo darme cuenta de que todo puede cambiar, al ver a mi padre en la cama del hospital me hizo pensar en todo lo que había estado haciendo por nosotros durante tantos años. Mi padre ha luchado por vivir y por darnos una vida aunque no pudiera casi ni andar. En ocasiones resulta duro, pero parte de mi nobleza se la debo a él, pese a las broncas que me haya echado y algún que otro distanciamiento.
Mi madre es el antagónico de mi padre, una mujer tranquila, algo más pensativa, me ha dado la tranquilidad que en ocasiones necesitaba. Siempre está ahí callada. No te reconocerá nunca que hayas hecho bien las cosas (es mi obligación) y siempre está ahí en los momentos difíciles. Levantarse temprano para ir al hospital, y trabajar. Como os decía siempre ha estado ahí en los momentos difíciles y no se si llega a darse cuenta de todo lo que ha hecho por mi, sin pedirlo, en ocasiones con medias verdades por mi parte para no hacerles pasar un mal rato.
Mis hermanos, David y Cristina, más pequeños que yo en los que siempre he tenido un afán de protección, ser el hermano mayo tiene en ocasiones algo de eso. David es todo lo que yo no soy, mucho más fiestero, divertido, en ocasiones más callado, y no tan sociable. Cristina al igual que David es también callada aunque mantiene la efervescencia y la mala leche que nos ha trasmitido mi padre.
Por otra parte tengo a mis tios, muchos a fin de cuentas pero hay dos que son esos segundos padres que algunos tenemos la suerte de disfrutar. Ignacio y Ana, matrimonio por un lado y por el otro el hermano de mi padre y la hermana de mi madre. No solamente comparto con ellos la casa donde vivimos, si no que son esos tios algo más jóvenes que mis padres y que siempre me han escuchado, cuando discuto con mis padres y cuando lo paso mal. Ellos siempre están ahí, de hecho mi tio es adicto a este blog. No sé muy bien porque tal vez sea porque no les llamo mucho y esta es la mejor forma de saber que hace su sobrino. Ellos tienen dos hijas mis primas Alicia y Silvia. Alicia sigue creciendo, mientras que Silvia la pequeña de la casa sigue siendo un terremoto con patas.
Luego están mis abuelos y ejercen como tal, tranquilos, serenos, mayores. Mi abuelo estuvo ahí en el año 2004 durante las noches que estuve ingresado (dificil de olvidar ese momento). Mi abuela se encargó de cuidarme mientras era un crio, como nos ha criado y no malcriado a toda la familia. Cuanto me gustaría que estuvierais el día 7 de Julio en la graduación.
Ellos me han configurado en lo que hoy soy, con mis vicios y virtudes he aprendido con ellos a crecer y lo más importante en ocasiones a vivir. Me quedará mucho por descubrir.

miércoles 24 de junio de 2009

Gracias

Esto no debería ser un agradecimiento al uso. Quede claro que no quiero representar a nadie y sólamente esto es prueba del agradecimiento a quien sin pedirlo se prestó a hacerlo de una forma personal.
Ayer pensaba que iba ser una jornada más en mi trabajo del Senado. Llegue a mi puesto por la tarde y me puse a revisar la agenda del día. Al ver que no había mucho trabajo me metí en la web de excolegiales del CMU San Juan Evangelista, mi Colegio Mayor. Imprimí copias del manifiesto de adhesión contra el cierre y me dirigí a pasarlo por los grupos políticos para que fueran conocedores los Sres. y Sras. Senadores/as. Compartí un momento con Dña Rosa Vindel, Senadora del PP por Madrid quien se prestó a conseguirme las firmas de los Senadores del PP y de Andalucia con el objetivo de mostrar apoyo al Johnny. Los Senadores del PP de Andalucia y Madrid se sumaron en el momento y luego una firma de referencia la de D. Manuel Fraga Iribarne, el cual se prestó raudo a rubricar ese manifiesto.
Yo pensé, iluso de mi, que esta actuación iba a servir solamente para informarles y que se sumaran al manifiesto. Pero los Senadores del PP de Andalucía comenzaron, como vulgarmente se conoce por estos lugares, a "levantar teléfonos".
Algún destinatario debió contestar a la llamada y hoy los Senadores solamente sonríen, D. Manuel Fraga desde su escaño da "Gracias a Dios porque el Johnny siga abierto". Lejos de las luces y los taquígrafos hicieron una gestión excelente. No buscaban rédito político, ni protagonismo simplemente lucharon por mantener viva una Institución referencia en el mundo Universitario y de la cultura Española.
Sus señorias andaluzas y madrileñas del Partido Popular contribuyeron uniendo su voz a la de cientos de personas que somos el San Juan Evangelista, el Johnny. Y hoy, solamente hoy, en la noche de San Juan teníamos que despertarnos con la feliz noticia de que nuestro Johnny seguirá vivo.
Senadores Andaluces, Senadores Madrileños. Desde aquí solamente puedo deciros una cosa, Gracias.

lunes 22 de junio de 2009

Romper lazos.


Romper los lazos. Dejar de cargar historias del pasado propias y ajenas. Dejar de ser responsable, volverme irresponsable. Olvidar lo olvidable. Olvidar hasta las alegrías, aquellas que al recordarlas sólo sirven para extrañar esos momentos de felicidad, de los que ya sólo encuentro dolor.

Caminar sin rumbo, andar sin hojas de ruta y sin brújula, sin señales de advertencia, sin marcaciones. Mezclarme con gente que no me conoce, que no le importe mi pasado, que no pregunten por mis angustias, que no averigüen por mis amores, que no quieran saber nada de mi, ni quien soy, ni de donde vengo ni a donde voy.

Olvidar los números de teléfono a los que ya no puedo llamar. Olvidar las canciones que me traen recuerdos, las que me acercan rostros, caricias, ternuras, momentos especiales que permanecen cual cristal de una ventana esperando a ser roto.

Que la soledad sea real, no la soledad acompañada que es peor que una pesadilla, que hiere hasta los huesos, que es fría. Estar solo por decisión propia, desear estarlo, descartar opciones, rechazar la ayuda que quieren brindarme, negarme al amor de una vez por todas, resignarme.

Gritar hasta quedar sin voz, llorar sin consuelo, clavarme las uñas de impotencia. Refugiarme en la oscuridad, huir de la luz, desear la lluvia, empaparme de tormentas, ocultarme en la niebla. Borrar mi nombre, que muestra una imagen distorsionada, que se mantiene ligado a un pasado. Que aquellos que alguna vez me conocieron al alzar los ojos al cielo no tengan que recordarme. Que las noches estrelladas vuelvan a ser sólo eso, noches vacias de preocupaciones, noches sin ningún tipo de dolor.

Romper. Olvidar. Gritar. Borrar. Llorar...

domingo 21 de junio de 2009

Levantate

Levantate, ve a la ducha, afeitate, vístete y corre para llegar a desayunar. Sal del comedor casi con el café en tu mano y sal corriendo para llegar al metro. Otra jornada comienza. Todo parece estar programado desde el momento en el que te levantas. Consultas la agenda y comienzas inevitablemente a vivir una vez más.
Disfruta tomándote un café con tus compañeros de trabajo, condena las actuaciones de otros o simplemente cotillea. Camina a clase, intenta aprender algo. Mantente ocupado tal vez para no pensar en las cosas que te llegan a hacer daño.
Somos humanos y por eso en ocasiones tenemos ganas de llorar, otras de reir. Algunas veces no nos apetece salir de casa, tan pronto queremos estar solos como intentamos tener a nuestros amigos a nuestro lado.
Es la vida de cualquier persona. Concentrada de momentos felices y también de momentos tristes, deseando imposibles y manteniendonos impasibles ante las dificultades, si alguna vez podemos permitírnoslo.
Meditamos en exceso y nos enfadamos ante las injusticias, tenemos ganas de vivir y un miedo a morir porque no controlamos lo desconocido. Creemos saber más de lo que hemos aprendido, damos consejos y los recibimos. Aveces acertamos y casi siempre nos equivocamos.
Amamos en exceso y odiamos, en ocasiones, por defecto. Somos envidiosos con nuestros semejantes. Luchamos para defender lo que es nuestro, independientemente de lo que sea. Ganamos y perdemos, sufrimos y vivimos. Enfermamos y nos curamos. Todo crece en nuestro interior consecuencia de nuestras vivencias. Queda mucho por vivir, y en ocasiones morimos en vida sin entender el porque.
Intentamos descubrir y perdemos lo descubierto. Nos olvidamos de los sueños, intentamos cambiar y casi nunca lo conseguimos.
Pero cada mañana nos levantamos para acudir a nuestro trabajo, a nuestros estudios, lo que suceda ese día será un elemento más que sumar a nuestra vida y todo eso nos seguirá haciéndonos madurar.

sábado 20 de junio de 2009

El camino...de regreso IV y fin

Siguió caminando intentando mantener la sonrisa acompañado por sus dos amigas. Su dolor era mucho más constante. Llegaron a la estación y ahí se derrumbó. Balbuceaba preso del miedo, del sufrimiento. Había deseado tanto pasar el día con ellas que no se había dado cuenta que en el momento que desaparecieran la soledad haría presencia. La soledad le estranguló, consiguió que le faltara el aire. Los dos amigos lloraban mientras se deseaban la felicidad, el destino los hizo unirse. El dolor los había unido más. El camino para él iba a ser dificil, duro, lleno de momentos dificiles, de vomitos, de dolores, de sufrimiento. No sabía si algun día volvería a verla. Iba a luchar, pero era consciente de sus límites. Con un monton de sueños rotos partió, llorando miraba a través del cristal del autobús. Allí se quedaban abrazadas sus dos amigas, mientas la emociòn embargaba aquel instante. Él intentó relajarse pero no pudo. Se rompió su ilusión mientras en la radio sonaba esta canción.


Se acongojó, las dejaba ahí. Sabía que ya no iba a poder volver. Que nada volvería a ser como esta vez. Se encogió mientras otra arcada le hacía volver a la realidad. Miro al cielo y juro no creer, se arrepintió. Era tarde ya antes de quedarse dormido sintió la tranquilidad de haber echo una vez más lo correcto. Una estrella brillaba en el firmamento. Quedó una promesa dificil de cumplir. Volver algún dia. Tenía que superar la adversidad, pero necesitaba la ayuda de quien le acompañó. Una sonrisa, un beso, una flor y una nota. La nota quedaba pendiente de llegar al destinatario último. Todo lo que le había llevado hasta allí lo cumplió, se quedó dormido. Esperando volver a despertare habiendo recuperado la sonrisa.

El camino...de regreso III

Sentado en la terraza del bar miro al cielo buscando una estrella pero el sol ya las había echo desaparecer, pero observó que todavía la luna no se había escondido. Esa luna amante y compañera le seguía protegiendo. Miradola imaginó que en su cuarto menguante había un niño echado. La luna había decidido en ese día hacerle una cuna, balbuceó frases de un grupo musical que le encantaba. -Y si el niño llora menguará la luna para hacerle una cuna-. Hoy iba a ser un día muy intenso, su dolor lateral se pronunciaba mientras ella regresó. Todo había salido como él había esperado. Hablaron durante todo el día, rieron, lloraron con la mirada permanente de la luna. Todo el día estuvo ahí presente. Los sentimientos se acumulaban. Todo podía haber sido diferente, había estado pendiente. Cuando la luna desapareció una joven niña hizo su entrada en aquella cafetería, sus ojos blancos y puros se entrelazaron con los de los dos amigos. Había menos confianza con ella, pero tras un momento de duda el se desahogó. Ya estaba convencido que tras el dificil trance de contar la verdad estaría preparado para marchar. Pero antes necesitaba descubrir la realidad, sin saber muy bien si su organismo iba a soportar el dolor comenzó a notar que su cuerpo estaba fatigado, su corazón roto, su mirada perdida, sólo contaba con el apoyo de esas dos amigas. Al otro lado del telefono sus amigos se mantenían firmes, esperando noticias. Pero todavía quedaba lo más dificil, observar que todo había cambiado.
Volvía para la estación que horas antes lo había dejado en esa ciudad cuando pasó por una hamburguesería. Allí lo vio, un sentimiento de dolor, angustia, sufrimiento, se encorvó y vomitó eran demasiados sentimientos juntos. No estaba preparado y lo sabía desde el primer momento que llegó a esa ciudad. El verlo ahí sentado le hizo recordar que todo podía haber sido diferente. Miro sus uñas el color amarillo comenzaba a hacer efecto, todo iba demasiado rápido como para controlarlo, se habia convertido en un autómata.